¿La fabricación de nuestro calzado contamina? La contaminación, no sólo depende del humo que hecha nuestro coche, de los residuos que vertimos al mar o de no reciclar en casa. Para minimizar nuestra huella en el medio ambiente debemos, también, fijarnos de dónde vienen los productos que compramos, cómo se hacen, con qué materiales… Un  claro ejemplo de ello es el calzado, que evoluciona hacia un mayor uso de materiales ecológicos y procesos de fabricación más respetuosos con la naturaleza.

 

Zapatos

 

Materiales del calzado ecológico

El material es uno de los componentes que pueden tener un mayor efecto negativo sobre el planeta, además de su embalaje, el tratamiento de los residuos y, por supuesto, las condiciones en que trabajan los empleados.

 

Los materiales usados por los denominados  “zapatos ecológicos” deben ser biodegradables, sin productos químicos en su composición, metales u otros materiales nocivos. La materia prima que se suele usar es de origen natural: fibra de coco, corcho, algodón, cuero sintético, lana… El mercado del calzado ecológico también incide en la importancia de evitar pegamentos y tener en cuenta que los tintes sean vegetales y sin productos químicos.  Además, no sólo depende de con qué esté fabricado el zapato, también influyen otros factores como el embalaje.

 

¿Cómo se fabrica un zapato para que sea ecológico?

El proceso de fabricación  debe respetar el medio ambiente ante todo. Principalmente se debe reducir la emisión de CO2 o materiales nocivos para la atmósfera y, por otro lado, debe explotar mínimamente los recursos naturales. Para ello, el reciclaje de materiales es fundamental.

 

Estos zapatos deben ser diseñados para durar mucho tiempo, evitando la tan polémica “obsolescencia programada” que limita la vida útil de muchos productos del mercado. Además, en el proceso de fabricación también influyen las condiciones de los empleados que participan.  Este tipo de empresas deben garantizar una contratación responsable y justa, que facilite a sus empleados la contratación a largo plazo y la conciliación de su vida laboral y familiar. Que las empresas cumplan todos estos requisitos es vital para que puedan utilizar la denominación ecológica.

 

Beneficios de usar calzado ecológico frente al calzado convencional

  1. Protección al medio ambiente. La materia prima que se usa debe ser natural, cultivada sin fertilizantes ni químicos. De esta manera se protege la atmósfera, el agua y la fertilidad del suelo.

 

  1. Protección de los agricultores. Al usar, por ejemplo, algodón natural cultivado sin pesticidas, ya que tiene un efecto directo en la salud de los trabajadores.

 

  1. Transpiración. Es una gran ventaja del calzado ecológico, ya que gracias a los materiales de origen natural nuestro pie respira mejor, evitando la sudoración y reduciendo el olor de pies.

 

  1. Calidad garantizada. Este tipo de productos pasan por un proceso muy exhaustivo para que le den el “título” de ecológico.

 

  1. Menor riesgo de alergia. Se ha comprobado que este tipo de calzado ayuda a las personas con los pies delicados o propensos a padecer alergias. Gracias a sus materiales ecológicos se disminuye el riesgo de alergias, ya que muchas de ellas son producidas por los productos químicos que se utilizan en la fabricación del calzado convencional.

 

Cada vez más marcas cumplen estos requisitos y siguen la normativa de productos ecológicos.  Timberland, Dream in Green o El Naturalista son algunos ejemplos. Si quieres contribuir en la reducción de la contaminación, realizar una compra consciente es clave, ¡anímate con los zapatos ecológicos!

 

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